Me llama la atención.
Me resulta curioso.
De pronto, han desaparecido todos los anónimos.
De repente, se han acabado las agresiones.
Desde el día que hice la denuncia en Tribunales, ha dejado de llamar el teléfono en mi oficina y en mi casa, de día y de noche.
Hasta el día que Lolita se fue de viaje, ya nadie la llamó ni le dejó mensajes sin identificación en su celular ni en su correo electrónico, con seudónimos falsos.
Ese anónimo ha empezado a desaparecer, a borrarse de todos los sitios, a creer que por borrarse, deja de haber estado.
Se ha terminado el asedio constante y el asedio obstinado.
Ya no nos denuncia a los canales de televisión ni deja comentarios insidiosos en los blogs de los amigos.
¿Qué más prueba de responsabilidad se necesita?
Me resulta curioso.
De pronto, han desaparecido todos los anónimos.
De repente, se han acabado las agresiones.
Desde el día que hice la denuncia en Tribunales, ha dejado de llamar el teléfono en mi oficina y en mi casa, de día y de noche.
Hasta el día que Lolita se fue de viaje, ya nadie la llamó ni le dejó mensajes sin identificación en su celular ni en su correo electrónico, con seudónimos falsos.
Ese anónimo ha empezado a desaparecer, a borrarse de todos los sitios, a creer que por borrarse, deja de haber estado.
Se ha terminado el asedio constante y el asedio obstinado.
Ya no nos denuncia a los canales de televisión ni deja comentarios insidiosos en los blogs de los amigos.
¿Qué más prueba de responsabilidad se necesita?

La semana próxima debo presentarme a ratificar la denuncia, con toda la prueba en mi poder.
Estoy reflexionando qué debo hacer.
¿Qué creen ustedes?
Se aceptan sugerencias
El Profesor