
Con Lolita estamos juntos en Buenos Aires y nos dedicamos a otros menesteres. Sabrán comprender.
Les dejamos un saludito de ambos,
Loli y El Profe
LOS SUEÑOS Y LAS FANTASÍAS ADOLESCENTES SE HACEN REALIDAD CUANDO MENOS LO ESPERAMOS


–¿Me querés? –Le pregunté.Pocos días después, escribí en mi diario:
–Sí, corazoncito, sos una mujercita querible.
–Yo también te quiero.
–¿Eso es lo que hace que pienses todo el tiempo en mí?
–¿Cómo sabés que pienso en vos?
–¿No te lo he dicho? ¡Soy mago!
–¿Y vos pensás en mí?
–Sí, pienso en vos.
–¿Es cierto o lo decís porque yo te confesé que pensaba en vos?
–Si hay algo que tenés que saber de mí, es que yo siempre hablo en serio, incluso cuando hago bromas es en serio.
–Ah...
–Es más: te digo que por alguna extraña razón que aún no llego a comprender, pienso demasiado en vos...
"Querido diario:Fueron muchos los días que estuve prendida y prendada de sus palabras frente a la pantalla del ordenador durante horas, que para mí nunca alcanzaban para satisfacer mi ansia de sentirlo cerca, de saber qué sentía por mí, de leer una y otra vez las frases cariñosas –y que empezó a condimentar con erotismo–, que él tenía para mí.
Este fin de semana fue el más raro en mis dieciséis años de vida.
Casi no pude concentrarme más que en El Profesor. Ayer domingo chateamos dos veces.
Él esta enamorado de mí. Lo supongo. Dijo que me deseaba... incluso hablamos un poquito de sexo. En un momento me propuso que jugáramos a la magia y acepté. ¡Empezó a adivinar todo! Me escribió: '¿Te viniste corriendo de la misa para llegar a tiempo a hablar conmigo, no? ¿Y ayer no te pudiste dormir pensando en el chat y en mí, verdad?' Tal cual. ¡Todo eso era cierto!
Me confesó que sentía por mí una 'atracción' y yo le pregunté qué clase de atracción, a lo que respondió: 'La única atracción que sienten un hombre y una mujer, Loli'.
Ayer me llamaba 'corazoncito' y nos tratábamos como si nos conociéramos de toda la vida.
Y lo más asombroso es lo del día del cumpleaños… ¡Cumplimos exactamente el mismo día! ¡Vaya coincidencia!
Aproveché y le pregunté si estaba enamorado de mí y me contestó: 'No sé si enamorado porque aún no te he mirado a los ojos, no he escuchado tu voz, no te he tocado...'
Hoy, por el tema del sexo creo, he sentido un nudo en el estómago. Me preocupa y me asusta el tema".

"Cushito mío:
Te escribo para contarte algunas cosas que me pasan...
Ayer estuve pensando muchísimo, con la cabeza 'fría', es decir, usando sólo la parte lógica y sin tener en cuenta los sentimientos (me costó un montón, porque a pesar de que yo soy muy pensante, los sentimientos suelen jugarme malas pasadas...) y llegué a algunas conclusiones que voy a contarte en cuanto podamos hablar.
Por otra parte quería decirte que me pasa algo muy raro... a ver si vos, que sos mago, podés saber qué es... resulta que el nido de palomas ya no lo tengo más, ahora tengo una especie de nudo en el estómago (quizás se deba a todo lo que pensé y a la decisión que tomé), pero por otra parte estoy tan feliz... tengo muchas energías y ganas de abrazar a todo el mundo y estoy de un humor espectacular. Pero tengo un nudo raro en la pancita.
Bueno, era eso nada más.
¡Ah! me fue bien en derecho.
Ayer no pude dormir en toda la noche y no sé por qué.
Muchos beshitos...
Chaucito.
Loli"

Era realmente así: me pasaba el tiempo pensando en él y preguntándome si él pensaría en mí como mujer, si le había parecido linda, si tendría algún día deseos de conocerme...“Querido diario:
Me he hecho muy amiga del Profesor. Él tiene 57 años. Es el amigo más grande que he tenido hasta ahora, y el mejor.
Todos los días nos mandamos mails, pero anteayer me invitó a crearme una cuenta para poder chatear y van dos días seguidos que nos comunicamos de ese modo.
Me dice cosas muy lindas, me alienta mucho. Me alimenta la autoestima, se preocupa por mí, se interesa, y eso me gusta... es lo que yo siempre deseé que alguien hiciera conmigo.
Pienso mucho en él... no sé si estoy enamorada. Es extraño que quiera a un hombre que me lleva 41 años de diferencia... pero él me dice cosas bonitas... me llama “chiquitina”, “muchachita sorprendente” y cuando se despide me manda “un besito con bufanda, guantes y sobretodo, porque hace mucho frío”.
Hoy le dije –no, no le dije, le confesé– que lo quería.
¿Qué me pasa que no me había enamorado hasta hoy y ahora que siento algo en el corazón es por un hombre de 57 años? ¿Seré yo una adulta en un cuerpo pequeño como siempre creí?
Lo vi en una foto chiquita y él también me conoce por foto. Es lindo.
Además sé que es muy inteligente y eso me fascina”.
“Querido diario:A partir de ese momento me sentí atrapada y cautivada por ese hombre mayor, cuya experiencia me asombraba y que tenía una personalidad tan seductora que me llevaba a fantasear por primera vez, día y noche, con entregarme a sus caricias y encantos.
Definitivamente El Profesor me ha robado el corazón. No lo conozco y no he tratado en persona con él, pero me enamora las cosas que me dice. Nunca había sabido que podía haber tanta dulzura reunida en una sola persona. Me da mucha ternura y alegría hablar con él”.




–Ah, sí, hay muchos. No es nada raro, Loli. Hasta hay boutiques para perros.
–No, no... Este no era de esos. ¿Te acordás de las categorías sociales de los perros de la que hablamos?
–Claro.
–Bueno, este era uno de esos perritos “homeless”, los que ni siquiera tienen adónde vivir. Y me enteré que una señora, que le da de comer porque el perrito duerme en la puerta de su casa, agarró un suéter viejo de uno de los hijos, lo arregló y se lo puso al perro.
–No jodas, ¿en serio?
–Sí, claro. ¿Sabés que hay mucha gente así? Que les da de comer o les hacen un abrigo para el invierno.
–La verdad no, Loli, ni me lo imaginaba.
–¿Ves? Si Dios cuida a los perritos y hace que alguien les de comida y agua y hasta les ponga un abrigo en el invierno, ¿cómo se va a olvidar de vos, Papi?
Cuando volví de la calle, en esta tarde gélida en la que cae aguanieve y entré a mi casa, estaba tan calentita y acogedora que me acordé de lo que me había dicho Loli, y agradecí tenerla, y tener la comida de todos los días y todas las cosas que por alguna razón tendemos a creer que tenemos porque sí, porque así tiene que ser, porque es un derecho adquirido. Esas pequeñas cosas a las que no les prestamos mucha atención y que sólo aprendemos a valorar en serio cuando las perdemos. No pude evitar pensar, tampoco, en esa sensatez de Loli, con la que a menudo me deja boquiabierto...
Y ahora cuelgo el post y me voy a cenar y a dar gracias por tener lo que me gano y por todas las oportunidades que la vida me sigue dando.
El Profesor


Cinta, abdominales, pectorales, brazos, gemelos, bíceps, tríceps, abdominales, piernas, aparatos y bicicleta, para finalizar con elongación, una hora y media por día, como un señorito inglés bien obediente.
El primer día, todo fenómeno.
–¿No te duele nada? –me preguntó, por teléfono, cuando le conté.
–Nahhh –dije, haciéndome el superado.
–Ya te va a doler... –me advirtió.
¡Ufa! ¡Sí! Ayer, cuando salí, me sentía perfecto pero hoy tengo un dolor de gemelos que ni les cuento (me dolían hasta las pestañas).
Bueno… Y ahora dejo de escribir y publico, porque se me hace tarde y me espera un incremento de minutos en cinta... para empezar (¡Oh, Dios!) Veré cómo me arrastro los veinte metros hasta el gym.
El Profesor