sábado, 16 de mayo de 2009

Primer beso

En su comentario a lo que escribí ayer, Lolita expresó: “Logré todo lo que hace casi dos años anhelaba. (Junto al ferviente deseo de besarte, de dar mi primer beso a alguien que de verdad amara)”, y sus palabras me hicieron recordar ese primer beso. Ella, recordando lo que sintió en ese momento, escribió:

Un maletero del hotel nos acompañó en el ascensor y nos guió hasta la habitación que tenía reservada. Mientras subía, íbamos detrás del muchacho y yo lo miraba con picardía y le apretaba la mano mientras le sonreía. Llegamos a la habitación, el joven abrió la puerta y se retiró.
Nosotros entramos, cerramos la puerta y sin darle tiempo de dejar el bolso y acomodar sus cosas, lo abracé. Me abrazó fuerte también. En ese momento no pensaba ni siquiera en el largo viaje que había hecho y que quizás necesitaba descansar. Él tampoco. Le pedí que se sentara en el borde de la cama y después –tal como lo había soñado durante todos esos meses–, me senté en sus rodillas. Transcurrieron dos o tres segundos durante los cuales nos miramos a los ojos. Después le rodeé el cuello con mis brazos y lo besé.
Sentí por vez primera el sabor de unos labios. Mi boquita inexperta se dejó llevar por la pasión y el anhelo de sentirlo mío. Me olvidé del mundo y de todo lo que nos rodeaba mientras mi boca se iniciaba en el sutil arte del beso. Sentía que tocaba el cielo con las manos, que estaba flotando. Mientras nuestros labios se unían en un beso que deseaba que no acabara nunca, mis manos empezaron a deslizarse por su cabello, su abundante cabello teñido de canas que me fascinaba por su suavidad, su textura, su forma...
La habitación estaba en penumbras y mientras nos besábamos sus manos recorrían con suavidad mi rostro y mi cuello y con mucha suavidad empezaron a conocer todos los relieves de mi cuerpo...
Me excité y se excitó. Y desde ese momento sentí que la diferencia de edad no era ni sería un obstáculo para la fuerte atracción que sentíamos el uno por el otro.

Por mi parte yo recuerdo vagamente haber dormido muy poco durante el viaje. Consumido como estaba por la ansiedad, dormité de a ratos y cuando comenzó a clarear me dormí mirando por la ventanilla. No debió haber pasado mucho tiempo, porque cuando abrí los ojos, estábamos llegando al arco de entrada de la ciudad. Desde ese día, excepto una vez que viajé muy cansado, de manera invariable, me despierto cuando llegamos a ese punto del viaje.
Impaciente, me puse el primero en la puerta de salida del micro y bajé, buscando a Lolita... a esa jovencita que sólo había visto en un par de fotos, pero que no tenía dudas de reconocer ni bien la tuviera frente a mí para abrazarla y sentirla. Para materializar ese anhelo que nunca, ni en mis más alocadas fantasías, había imaginado que sentiría en toda mi vida por una adolescente.
Así fue. De pronto ahí estaba, mirándome desde unos metros más allá, regalándome la más bella de las sonrisas. Tan hermosa como la había soñado, tan delicada como la había imaginado. En ese momento agradecí haber tomado la decisión de viajar para que nos conociéramos.
De ahí en más, los recuerdos se tornan vagos, difusos. Si Lolita sintió que tocaba el cielo, a mí me produjo algo similar. A mis años, y aunque parezca extraño, sentía esa mezcla de excitación y nerviosismo de la adolescencia. Ella recuerda con lujo de detalles todo lo que ocurrió, desde presentarme en el hotel hasta que se cerró la puerta de la habitación. Yo, apenas si me acuerdo que, tomando la iniciativa, se sentó sobre mis piernas, me miró a los ojos durante un instante muy largo con esa forma que tiene de observar, penetrante y persistente como la de un niño y después acercó su rostro al mío, ofreciéndome su boca para que la besara.
Dicen que las mujeres llevan en la memoria por el resto de su vida el recuerdo del primer beso que han dado. Yo soy hombre y tampoco lo puedo olvidar.
Sus labios tiernos y mullidos se juntaron con los míos, como si estuviesen conociéndose, explorándose, acostumbrándose a esa maravillosa caricia que es el beso en la boca.
Si Lolita había soñado con estar así, sentada en mis piernas, abrazándome y besándome en la boca, yo lo había imaginado en las largas noches solitarias y ahí estábamos, boca con boca, rozándonos las narices, los ojos entrecerrados en la ensoñación.
Parecía tan pequeña, tan frágil, que sólo atiné a tomar su carita de gacela con mis dos manos mientras mis labios acariciaban los suyos, dispuestos y entregados, tan ávidos como los míos.
Sentí que una de sus manos me acariciaba el pelo y dejé que una de las mías se perdiera en esa cascada de cabello oscuro, lacio y sedoso.
Cuando separé sus labios y busqué su lengua, vaciló durante un instante, el tiempo suficiente para que le acariciara con la mía las comisuras... y después salió a mi encuentro, decidida, curiosa y atrevida, devolviendo la caricia.
Así recuerdo cómo, por primera vez nos entregamos a la excitación que provoca besar con pasión, a ese rito previo y necesario antes de la entrega de los cuerpos. Esa fusión de labios rozándose, de dientes juntos, de lenguas atrevidas en la que los amantes, antes que el cuerpo, desnudan su alma.

El Profesor

Foto: © Massimiliano Uccelletti

16 comentarios:

  1. El amor no tiene edad , y ustedes tienen un amor muy tierno y puro y lo saben transmitir un beso :D

    ResponderEliminar
  2. Ay, papi... Qué ternura este post! ¿Cómo olvidar ese primer beso? ¿Cómo no sentirme en las nubes estando a tu lado y llevando a cabo el acto con el que había soñado durante meses?. Fuiste con quien estrené mis labios, mis besos, mi pasión, pero hoy agradezco eso, porque cada vez que te beso, siento la misma emoción de esa primera vez... y quizás nunca la pierda.

    Te amo,

    Lolita

    ResponderEliminar
  3. Demasiado tierno!.. anhelo esos besos.. los de verdad.. que en una búsqueda absurda, se han perdido, los he dejado en el camino.. un camino, al que ya no puedo regresar..

    ojalá se adelanten.. y en un tiempo los vuelva a encontrar.

    ResponderEliminar
  4. Qué tierno post!!!
    En verdad, hizo bien en ir a conocerse. Ese era el momento de saber qué había realmente.
    Y se reconocieron y se amaron.
    El beso es fundamental, es tan lindo antes del encuentro íntimo, comenzar con un suave roce y luego fundirse las bocas, explorándose.
    Al menos es mi opinión, y parece que la de ustedes también, picarones!!
    Profe,es cierto que las mujeres tenemos memoria detallista, no se por qué sucede eso, pero nos acordamos de todo, como en el caso de Lolis, que recordaba al maletero, la entrada, etc.
    Realmente este post es ternura total!!!

    Besos enormes a ambos, mis queridos amigos!!!


    P.D: Tengo una queja, ahijado, ¿por qué a Gastón le manda cosas y a mí no? Lolis, acá hay favoritismo!!! Jajajaja

    ResponderEliminar
  5. LOLITA, TE DEJÉ ALGO EN MI BLOG!!
    TE ESPERO, HERMOSA!!!!
    BESITOS A AMBOS!!

    ResponderEliminar
  6. Accedo a tu blog desde Sublimaciones. En la tercera entrada al mío,
    http://callejadelahoguera.blogspot.com podrás encontrar el programa emitido este fin de semana por la emisora de televisión española "Cuatro", el programa de Iker Jiménez, "Cuarto Milenio", relativo al best-seller y a la película Ángeles y Demonios. Podrás comprobar cómo se destapa la realidad de un vaticano ocupado actualmente por ciertas capas ocultas de la masonería y, por otro lado, el enfrentamiento entre Iglesia y Ciencia. Espeluznante.
    Un saludo,

    ResponderEliminar
  7. Alicia en el país:
    Ni el amor ni los besos tienen edad. Cuando dos personas se aman, los besos son el primer contacto que expresa ese amor. A partir del beso uno empieza a sentir las emociones más fuertes. Yo lo viví así.

    Za!dm:
    Siempre se puede volver a tener esa clase de besos. Es cuestión de buscarlos y también de saber darlos al otro como gesto de amor, pasión y entrega. Ya verás cómo pronto volverás a sentirlos.

    Madrina (Paulis):
    Jejeje! Shi. Somos dos picarones a los que nos gustan los besos! :)
    Gracias por comentarnos madrina. Es una alegría encontrar cada mañana tu participación, tu mensaje.
    (¿¿¿Cómo es eso de que hay discriminación???
    ¡¡¡¡¡Paaapiii!!! Vení para acáaa!! ¿Por qué...?)

    Aisha:
    Bonito... ¿No? Bonito es describirlo y ponerlo por escrito... pero vivirlo y sentirlo... no tengo palabras para describirlo!

    Joséalfonsomartinez:
    Gracias por la publicidad de su blog en el nuestro. No la necesitábamos pero igual se la agradecemos...

    Un beso grande a todos los que dejaron sus comentarios!

    Lolita

    ResponderEliminar
  8. ... Encantadísima... no había leído aún nada del otro protagonista de la historia (hace bien poco que lo sigo)
    Los dos tienen una especial sensibilidad para escribir sobre algo... que para demasiada gente es un "escándalo"...

    Muaksssssssssssssssssssss!!!!

    ResponderEliminar
  9. Yuuuu...k lindo.

    Dicen k cuando se hace el amor, uno entrega el cuerpo y los sentidos,pero en un beso se te va el alma.

    Besitos a los dos.


    ñ_ñ

    ResponderEliminar
  10. Imposible olvidar el primer beso. Pero pocos tienen la capacidad de describir ese momento con un novel de detalle tan delicado y sutil...

    Besos por dos.:-)

    ResponderEliminar
  11. Los besos son un símbolo de unión, de pasión, de pactos, de deseos.
    Con un beso se dien tantas cosas.
    Es verdad, los besos perduran en la memoria, y en los labios para siempre.

    Besos

    ResponderEliminar
  12. HAY EL PRIMER BESO!!!

    CUANTA TERNURA, COMO OLVIDAR?

    TENIA TIEMPO SIN VENIR CHICOS, SU BLOG TAN BELLO COMO SIEMPRE.

    UN BESO GRANDE A AMBOS

    VIRGINIA.

    ResponderEliminar
  13. PinUp:
    Gracias por sus tiernas palabras. Síéntase como en su casa. :)

    Levania:
    Ajá. Una verdad como una catedral gótica, la suya.

    Adrianina:
    Es que Lolita lo recuerda así, como lo escribió en su momento en su diario, y yo como lo expresé. Momento dulce, si lo hay. Imposible de olvidar.

    Cris:
    Vaya si perduran... Ya no voy a olvidar en todo lo que tenga por delante de vida, ese primer roce con los labios suaves de Lolita.

    Domina Your Obsession:
    Pues bienvenida su vuelta, querida. Acomódese y lea. ¡Hay cada historia! :)

    Gracias a todos por sus comentarios

    El Profesor

    ResponderEliminar
  14. De ser cierto tu blog y sus sinceros sentmientos, solo le digo al "profesor": no la dejes nunca.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  15. Que manera más linda de describir ese momento, sello inconfundible del enamoramiento, cuando es de verdad, cuando la sola presencia del otro alborota las mariposas de fuego que habitan histéricas el bajo vientre y su aleteo sube lento y constante por en medio del pecho y te roba el aliento y sientes que el otro tiembla a tu ritmo y pretende estallar. Carajo! Eso es de lo más mágico que podemos vivir los simples mortales. Gracias por compartirlo con todos nosotros.

    ResponderEliminar

Puedes dejar aquí tu comentario, aunque te pedimos que si lo que piensas escribir está cargado de prejuicio a causa de no haber vivido una experiencia similar a la nuestra... lo pienses dos veces.

Haremos todo lo posible para que tu comentario te sea respondido a la brevedad.

Muchas Gracias.

Lolita y El Profe