martes, 14 de septiembre de 2010

Diario de Lolita: Somos novios


Después de un breve tiempo, con El Profe nos hablábamos casi todos los días y en esas conversaciones pasábamos de temas tan serios como mis cuestiones familiares, personales y de relación con mis compañeros a temas más excitantes. En una de esas conversaciones fuimos pasando de una cosa a otra hasta que él me describió cómo me poseería el día que me tuviera a solas y en sus brazos. No me dijo que iba a hacerlo –que quede en claro–, sino cómo lo haría si fuera posible.
Recuerdo que en ese momento a mí ya no sólo me revoloteaban mariposas en la pancita. Me latía muy fuerte el corazón y sentía que tenía la cabeza llena de algodón. Creo que si hubiera estado parada, se me hubieran aflojado las piernas y me hubiera caído sentada.
En la escuela mi actitud había cambiado por completo. Me sentía otra persona. Había empezado a sonreír. No sé si los demás, ocupados en sus cuestiones, lo notaban, pero desde el día en que comenzó a tratarme como mujer y a jugar con mis deseos, mi autoestima empezó a subir y a subir hasta tocar el cielo. Creo que irradiaba felicidad, y la única que se dio cuenta de mi cambio fue una compañera que, además, era amiga. Como se imaginarán, yo no era considerada la “chica popularidad”, así que no podía hablar abiertamente como mis compañeras cuando contaban sus peripecias amorosas. Yo, en cambio, no podía contar que para mí era maravilloso pensar que un hombre como él me deseaba. Pero era tan placentero estar en clase estudiando y por momentos dejar volar mi mente y recordar el chat del día anterior donde me decía cómo haría para sacarme prenda por prenda una vez que estuviéramos a solas...
Por primera vez en tantos años en el colegio, me abstraía de lo que estaba diciendo la profesora, para dejarme llevar por mis fantasías adolescentes.
Una noche cuando mi papá no estaba y como era ya costumbre, lo llamé:
–¿Hola? –dijo su voz, al otro lado de los setecientos cincuenta kilómetros de distancia que nos separaban.
–Hola mi amor...
–Hola Princesita...
–¿Te diste cuenta de algo?
–¿De qué?
–Te dije que llamaría a las nueve... ¡Y no aguanté hasta las nueve!
–Sí, sí, ya me estoy dando cuenta... pero no tenés que ser tan impaciente...
–¡Bueno, ufa...! ¿No querés que te llame?
–¡Ay, Cushita! ¿Qué pretendés de mí? ¡Me ponés la vida de cabeza!
–¿Por qué?
–Porque con vos hago cosas que me había acostumbrado a no hacer más...
–Decime algo lindo. Contame qué me vas a hacer.
–¿Que te voy a hacer cuándo? ¿Esta noche?
–Sí.
–Bueno, cuando estés por irte a dormir... ¿Con qué dormís? ¿Con pijama?
–Sí, y grueso porque hace mucho frío.
–Bueno, entonces, cuando estés por irte a dormir, te voy a sacar la ropa, te voy a poner el pijama, te voy a acostar en la cama y para que no sientas tanto frio te voy a dar besos por todas partes...
–¿A dónde?
–En los labios, en las orejitas, en el cuello, en la pancita, en los deditos de los pies, en las piernas...
–¡Ay, sí! ¡Eso me gusta!
–... después te voy a tapar y voy a apagar la luz.
Me encantaba que me dijera esas cosas. Nunca nadie me había mimado tanto y menos aún estando a semejante distancia.
A fines de agosto, un día me animé, en una conversación por chat, a proponerle noviazgo, ya que quería que la relación tuviera algún nombre, además porque me gustaba pensar: “Estoy de novia con el hombre más maravilloso del mundo”
No fue fácil convencerlo, claro. Pero luego de que me dijera que sí, escribí en mi cuaderno-diario:

"Querido diario:
Hoy le propuse al Profe si quería ser mi novio y aceptó.
Estoy más contenta que en toda mi vida. Estoy muy orgullosa. Es mi primer novio."

Al día siguiente, hablamos por teléfono largo rato y entre otras cosas le dije:
–Quería hacerte una pregunta...
–A ver...
–¿Por qué ayer aceptaste ser mi novio si me dijiste que no estabas enamorado de mí?
–Y... ¿la verdad? Porque vos me lo preguntaste, Cushita...
–Pero yo no quería que lo aceptaras así. Yo quiero que te ilusione, como a mí. Que seas mi novio en serio.
–Mirá, mi vida, yo no estoy en edad para ser novio... –empezó a explicarme.
–¿Cómo? ¿Entonces lo hiciste nada más que para conformarme, para alimentar mis ilusiones?
–No, no pienses eso. Yo no quiero alimentar ninguna ilusión tuya, es más, ya te lo dije...
–¡Pero vos también estás ilusionado! ¿O no?
–Bueno... sí, pero no tanto como vos.
–Pero ¿no sos mi novio? ¡Yo sí quiero que lo seas!
–No sé... es cierto que yo no estoy enamorado porque no te he mirado ni te he tocado... y el noviazgo supone otra cosa... y nosotros, así tan alejados, y la diferencia de edad... es difícil.
–Entonces ¿qué sos mío?
–Y, digamos que soy un hombre al que no conocés en persona, pero que te mueve cosas adentro, que te hace sentir sentimientos y sensaciones especiales por primera vez en tu vida.
–No me gusta eso. Y quiero que seas mi novio. ¡Ya escribí en mi diario íntimo que eras mi novio!
–¿Y eso qué tiene que ver?
–Hacé de cuenta que estás enamorado y que sos mi novio.
–Bueno, bueno, hago de cuenta... pero no te contradigas, porque por un lado decís que quiera, y por el otro, que imagine y “haga de cuenta”.
–Sí, hacé de cuenta. ¡Pero tratá de sentirlo! ¡Sentí qué estás enamorado!
Empezó a reírse a carcajadas –sé que puedo conseguir que se ría mucho con mis ocurrencias–, como muchas veces y me contestó:
–¡Ay, Cushita! ¡Sos un caso serio, bomboncito! ¡Sos una tentación!
–Y eso no es todo...
–Ah, ¿no? ¿Qué más hay?
–Que yo me quiero casar con vos.
Primero se quedó en silencio –hoy sé todo lo que le pasó por la cabeza cuando escuchó eso–, pero un momento después volvió a reír y seguimos conversando bastante antes de cortar.

Me daba cuenta que mi corazón empezaba empezaba a crecer una pasión tan, pero tan grande como nunca sospeché que podía sentir, y que siguió creciendo cada día más. Si dos meses antes me hubieran dicho que yo iba a sentirme así, me hubiera reído en la cara de quien me lo decía.
Pero ahora lo estaba viviendo.
Como si fuera un novio adolescente, le mandaba cartas –cartas escritas en papel y mandadas por correo postal–, con corazones, con fotos mías, con un entretejido de palabras que le confesaban mi amor desesperado, mis deseos y mis ansias de conocerlo cuanto antes. Aunque para este encuentro, condicionada por los temores normales de la “primera vez” en intimidad con un hombre, yo había puesto unas cuantas condiciones.
¿Las aceptaría?

Lolita

23 comentarios:

  1. ¡Siempre sacan una sonrisa! ¡Qué tierna la Lolita!
    Supongo que tenemos la misma edad, no la misma historia, pero entiendo.

    Mucha, mucha suerte a los, y sobre todo, felicidades.

    Jade

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  2. Que lindo Loli...realmente me encantó,es increíble como a travez de palabras los dos,se explican a tal punto que pareciera que estas viviendo algo así...
    Un beso y sigan adelante! :)

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  3. ay sos tan dulce loli... me parece (ojo que hablo de afuera eh) que le cautivo tu inocencia. esa que tenes y que se pierde con el tiempo...
    un beso a ambos

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  4. ps!!!! Aca volvi (: Habia comentado pero resulta que blogger no publico ¬¬

    Hay que ponerles los puntos Lo!! Jjeje qe se le habra pasado por la cabeza al profe cuando le dijiste eso?

    Se habria imaginado que tendria semejante madrina y dama de honor?? ejejeje.

    A Juancito tambien le lleve la conversacion, le tire palazos hasta que tuvo qe decirme "¿Queres ser mi novia?" El dia qe cumpliamos 1 año juntos (:

    Los recomende para Oblogo les digo!!


    LECTORES QUE COMENTEN DESPUES QUE YO:

    Pasen por el facebook o entren directamente aca: http://oblogo.com/sugerinos-un-post/posto.html?emaillogueo=azlomlxat6bpeiipx52e0h1qhvs31ujw1e3qhlxoxqy%3d&tokenlogueo=dglkgfo4yqx4baonvhjmhthbwlaeim%2bdwjrshiowims%3d&orden=nuevos

    ¡Entre todos podemos ver a Lolita & El Profesor en Oblogo!

    (ese es el lema)

    Besotes (:

    Loli, creo que se pueden auto recomendar tamb :P

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  5. ¡Qué dulce, Lolita! Y qué apasionada, inocente y consecuente.
    Me encanta su historia.

    Cariños a los dos.

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  6. Toda ingenuidad, pero a fin de cuentas el que persevera alcanza, quizá en un futuro se convierta en realidad tu deseo de estar casada con el profesor. Aunque el profe piense mucho en las consecuencias con patitas jeje, pero con tu manera de ser el día que quieras ser mamá vas a lograrlo, eres muy tenaz amiguita. Un beso

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  7. A quienes dejaron comentarios, les transmito el pedido de Loli que tengan paciencia para que les conteste mañana, puesto que ahora no puede.
    Tiene su colita pegada al sillón del escritorio, porque mañana rinde una materia al mediodía y ni siquiera pidió un día por examen en el trabajo.
    De manera que gracias por su comprensión.

    El Profesor

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  8. Lolita, cuánto afecto, fuerza y seguridad que sentías a la distancia.
    Y con seguridad que el Profesor aceptaría tus requisitos.

    Beso para los dos.

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  9. si no teniendo experiencia, empezabas a poner condiciones, no quiero ni pensar qué pasó después de tenerlas.
    la combinación que hacen es perfecta...aunque el profe sabe poner los puntos en el momento adecuado.
    veré en qué consistieron!!
    kissessss

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  10. Lolita... Siempre, cuando se pone un nombre a una relación hay ciertas condiciones que ambos deben cumplir, com si fueran reglas, digamos. Exclusividad?? Esa puede ser una, todo depende...las distancias son más que complicadas en cuestones de celos y cosas así...

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  11. Me encanta este blog!, ni bien vuelva me lo leo desde el principio...

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  12. ¡Me encanta conocer estas partes de su historia!
    Un beso a los dos.

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  13. Jadee ♥: Gracias! Cada uno tiene su historia de vida, con sus alegrías y sus tristezas, con sus triunfos y sus tropiezos... ¡Pero siempre tenemos cosas en común que nos acercan al otro!
    Y es una gran satisfacción para mí y para el Profe poder sacar una sonrisa a alguien con nuestra historia. Un besito.

    Nerea: Es cierto, con el Profe siempre tuvimos en común el gusto por las palabras... él editor de libros y escritor y yo lectora voraz y también escritora principiante... de modo que siempre nos gusta a ambos utilizar las palabras para expresarnos, para bromear (el Profe inventa unos juegos de palabras buenísimos) y para crear códigos de comunicación entre nosotros.. jeje. Besos.

    Ela: Creo que si, que en ese momento lo seducí con mi inocencia y mi ternura. Y después fue él quien terminó de ganarse mi corazón a fuerza de gestos dulces y pequeños detalles. :) Besitos.

    Cami: ¿Las condiciones? Nada que el Profe no pudiera cumplir... aunque creo que después de todo la que terminó rompiendo las reglas fui yo... Jiji.
    ¡Muchas gracias por la propuesta para aparecer en la revista! ¡Sería genial! :)
    Un abrazo y muchos besos, amiga!

    Marga: Muchas gracias... creo que con el profe desplegué todas mis mejores cualidades... él hizo de mí una mujercita con todas las letras y hace de mí cada día una mejor persona. Eso es lo bello del amor, que nos engrandece, ¿No?
    Besitos.

    Lilith: Primero fui yo la que hablé de noviazgo, ahora es él el que no para de contarle a sus conocidos acerca de su pequeña noviecita de Córdoba... jeje. ¡Cómo cambia el amor a las personas!
    Un beso grande.

    lady baires: El Profe no sólo aceptó los requisitos sino que acepta cualquier cosa de mí a estas alturas. Él mismo lo reconoce: "¡Soy un dominado y a toda honra! jeje...
    Besos.

    deMónicamente: El Profe ya acepta cualquier cosa de su Loli... ¡Acepta que lo depile, que lo levante temprano, que le de comida light y encima que lo mande al gym y le prohiba fumar! ¡Imaginese!
    Muchos Kisesss

    Eleanor: Si, claro, ésas son las básicas, pero en toda relación también hay condiciones "particulares" que se ajustan a cada pareja!
    Un besito.

    Belén: Adelante, nomás. Es siempre bienvenida! Un beso!

    Paula y Punto: ¡Y aún falta mucho por contar! Un beso grande para vos.

    Lolita.

    (Agradezco su paciencia... ya rendí hoy y me fue muy bien!)

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  14. Cómo nos cambia el amor, por favor!

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  15. Me encanta esta etapa de revisionismo, que nos cuenten como fue que llegaron hasta acá. Los que somos lectores desde el principio sabemos mas o menos, pero nunca tan claro ni con tantos detalles como ahora. Y que cada uno cuente su punto de vista, sus sensaciones, sus sentimientos es genial.
    Un beso grande!

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  16. No lo había pensando. Puede ser...quizás. El problema es que me interesa ser rehén de alguien que no me quiere secuestrar en este momento, porque lo lastimé. WTV, no viene al caso. Quería saber... esta historia (la de su blog) ya es conocida, al menos yo, la conocí hace un tiempo por la película. Qué es lo que hace usted? Inventa textos acerca de la historia o transporta la novela (o loq sea) que fue previo a la peli?

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  17. Me hiciste acordar a una parte de "cien cepilladas antes de dormir"!!
    Voy a seguir leyendo, me enganché!

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  18. Que lindo Loli!! Los viejos habitos mueren lento, seguro al profe le costo el cambio, pero por algo se dejo llevar por el (y por vos...)

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  19. Rehén:
    Le contesto yo, pese a que es el espacio de Loli porque ella a esta hora está en el trabajo y después en la facultad.
    A ver: quizás sí, tal vez soy un tipo con mucha imaginación que se puso a plagiar con maestría la idea del libro de Nabokov, adaptándola de alguna manera a la realidad actual.
    Excepto que la ninfa del libro tenía 12 años y Loli (acá) tenía 16 cuando nos conocimos.
    Y el profesor Humber tenía unos 38 y yo tengo 60.
    Me imagino que alguna vez en su vida habrá escuchado mencionar la palabra "metáfora", ¿sí? Pues bien, el título del blog es eso.
    Y, de alguna manera, también es una analogía.
    Pero bueno, si a usted le gusta creer que es una novela del tipo chick lit, puede, ¿eh? No se reprima, crea tranquila.

    El Profesor

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  20. Dulzura , candor , sentimientos a full , sigan sigan , contàndo monedas delante de los pobres !Espero a leer las condicionessss , allì vamos mal , Amor sin Condicionamientos es lo mìo, bue , la situaciòn de Ustedes es especial , Loli es muy niña y quizàs deban ponèrsele algunos lìmites y el Profe , es de los mìos , agudiza todo con la Edad !veamos ....next chapter ??
    Saludingui
    Cris//mujeresdesincuentay

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  21. Loli, menos mal que le pediste vos que sean novios, porque el Profe venía lento en ciertas cuestiones!!! ;)

    Dulce, jajajaa, me imagino la cara del Profe cuando lo apuraste y luego con las "condiciones"!!!

    Contá, contá, contá...!!!

    Besotes inmensos, te quiero mucho ahijadita!!!

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  22. La determinaciòn de Loli para conseguir algo es impresionante.

    Supongo que debì tomarle el ejemplo hace tiempo,jeje. ñ_ñ

    Abrazos a ambos.

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  23. AntOch: Si, si, es increíble!

    Memé: A pedido de muchos de ustedes, es que decidimos contar toda nuestra historia... ¡Que disfruten la lectura! Beso grande.

    Malco: :) Pues adelante, siga leyendo nomás. Bienvenido a nuestro espacio!

    Media Verónica: En el caso del Profe, a pesar de su edad, los cambios se dieron muy rápido. A medida que más se enamoraba, más cambiaba. Eso fue y es genial. :)
    Besitos.

    Cris: ¡No estamos contando monedas delante de los pobres! Jejejeje... es que todos los amores son diferentes... Y con el tema de las condiciones... ¡Tenga un poquito de paciencia, ya va a llegar! Un beso grande!

    Paula: Jejeje... si, la verdad, yo tenía apuro por saber qué nombre tenía nuestra relación y por lo visto él no...Pero ahora que ya lo tiene, el Profe es el primero en contarle a todo el mundo que tiene una noviecita joven. :)
    Un beso enorme, madrina! te quiero mucho!

    LEVANIA: Y si, es así. El que insiste, termina consiguiendo lo que quiere. :)
    Un besito.

    Lolita.

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Lolita y El Profe