–Mhhh
–¿Te acordás de mis compañeras de cole?
–Mhhhh-hhh
–Dale, contestame.
–Sí, mi vida. Claro que me acuerdo.
–Bueno... ¿viste que con la única que me llevaba bien era con Betiana?
–Mhhh-hh...
–¿Te acordás quién era?
–Pseee...
–A ver.. a ver... ¿quién era?
–La que en la fiesta de fin de curso tenía el vestido azul eléctrico y el collar de strass que se le perdía en esas tetas descomunales que tenía.
–¡Paaaaaaaapiii! ¿Qué decis?
–Que era tetona. ¿O no?
–Mjm... sí, bueno. La verdad, sí, era... bueno, es tetona.
–¿Viste?
–Papi...
–Mhhh...
–Dejá de leer y escuchame. Mirame. Dale, dale.
–Para escucharte no necesito mirarte, Princesita.
–¡No! ¡Escuchame y mirame!
–Bueno... dale, te escucho con las orejas y te miro con los ojos. ¿Qué pasa?
–Y... ¿te acordás de María Lía?
–Mhhh-hh
–¿Quién era, a ver, a ver?
–La histérica. La que en tu fiesta de fin de curso tenía un vestido color fucsia, la boca como un buzón pintada de colorado y la flor plateada en el pelo...
–¡Paaaaaaaaaapi!
–¿Qué? ¿No es cierto? ¿No tiene la boca como un buzón? ¿No se la había pintado de colorado? ¿No era la ridícula que tenía una flor plateada en el pelo? ¿No tenía un vestido color fucsia? ¿No histeriqueaba con todos los chicos?
–Mjm... Bueno, shi...
(...)
–Papi...
–¿Mhhh-hhh?
–¿Viste que hoy me ll

–Ahá.
–Bueno... me dijo que "pinta" encontrarnos para salir y contarnos
“nuestras cosas” y después ir a un boliche...
–Ahá.
–¿A vos no te molesta?
–¿Qué, mi pequeña?
–Que salga con las chicas...
–¡Pero no, mi chiquita! ¿Por qué habría de molestarme?
–¿En seriooooooo?
–Ahá. ¿Alguna vez bromeo con las cosas serias?
–¿Y vos qué vas a hacer?
–¿Qué voy a hacer cuándo, mi cielo?
–Cuando yo esté con las chicas...
–Cenar... trabajar un poco y seguir leyendo este libro... ¿Por qué?
–Ah... No, por nada.
–Mhhh-hhh.
–¿Y después?
–¿Después de qué?
–Después de leer el libro...
–Después, irme a dormir.
–Ah... Papi...
–¿Mhhh-hh?
–¿Y si no podemos entrar al boliche?
–“Pintó” –como decís vos–, “El Rey del Choripán” en el parque, como hicimos nosotros, ¿te acordás?
–¡Uyyyyyy, nooooooooo!

¿Ven por qué lo amo?
Porque confía en sí mismo, puede confiar en los demás.
Porque se respeta, puede respetar a los demás.
Porque es libre de tomar sus decisiones, quiere que los demás sean libres y no interfiere en sus decisiones.
Él me repite, una y mil veces, que para llegar al amor hay que subir esa escalera, peldaño a peldaño: confianza, respeto, libertad. Condiciones sine qua non, el amor es un imposible.
Resultado: salí con las dos únicas amigas que tuve en todos los años de colegio...
Y nos fuimos a un boliche.
¡Y la pasé re-bien!
¡“Pintó” boliche!
Lolita
Podría decirse que la melancolía es mi musa, pero luego pienso en un verdadero motivo del que me lleva a éste estado y se me viene muchas cosas a la mente, pero en una en especial me detengo; y es el simple hecho de ver, sentir, escuchar, etc. a veces tanta belleza a uno lo pone melancólico -en el buen sentido, claro- por eso tanta melancolía... Para aquellos que nos gusta expresarnos en todos los sentidos, también usamos a la famosa melancolía como musa.
ResponderEliminarEn fin, algo redundante lo mío, me alegro que le guste los textos =) opino lo mismos de los suyo.
Saludos.
que bueno! me alegro que hayas salido a menear un poco las cachas querida, nos estamos leyendo, besitos.
ResponderEliminarLoli, cómo estás!!!!
ResponderEliminarBueno, lo banco al profe. Él no te corta las alas, y eso está bien.
En una relación, nadie es dueño del otro, hay que respetarse y confiar.
Porque, aunque el amor sea enorme, si no hay confianza se pierde el respeto, y el amor necesita de esos condimentos para seguir arraigado en el corazón, sin reproches ni rencores.
Lo que te digo, hermosa, es por conocimiento de causa. Hay hombres, de cualquier edad, que te coartan, por inseguros que son en muchos casos.
Disfrutá sanamente, y seguí mereciéndote la confianza de tu novio. Porque si él confía en vos, es porque le diste garantías para hacerlo.
Besotes!!!
Creo que los reencuentros con viejos amigos del colegio no se compara con nada.
ResponderEliminarPor otro lado, siempre dicen que madre hay una sola... Pero padre, tambien =)
Lolita y Profesor:
ResponderEliminar¿cómo les va? Hacía unos días que no pasaba y me encontre con el "beso con bufanda" =) siempre es un placer leerlos, sepanlo.
Me parece bien que tu profe no te "prohíba" que salgas, siempre me molestó cuando los novios le hacen eso a sus novias, por suerte no me pasó nunca. Muy lindo eso de peldaño a peldaño "confianza, respeto, libertad".
Perfecto que salgas a divertirte, yo no pude porque me enfermé y estuve divertidísima en casa tejiendo.
Besos a los dos!
CI: Mi profe es un hombre muy especial. Nosotros llevamos adelante nuestra relación de amor basada en estos tres peldaños. Gracias a ellos nos amamos cada día más y hemos conseguido tener una historia hermosa que va rumbo a un año y medio.
ResponderEliminarPor supuesto que existen otras componentes que hacen que no perdamos el amor, el deseo, la pasión y la comunicación en el día a día. Con todas estas cosas a favor, la diferencia de edad es algo mínimo.
Un beso grande.
Lolita
Eso es lo bueno mi Loli, la confianza..
ResponderEliminarBesitos dulces y me alegro de que la pasaras re-bién..
Besitos dulces..
Qué tiernos, Loli!! Una parejita encantadora.
ResponderEliminarMe alegra que hayas disfrutado de la salida.
Besitos para ambos :)
Claro, crecer juntos sin distanciarse, respetar sus tiempos y necesidades, sin asfixiarse...
ResponderEliminarSin duda muy inteligentes ambos.
Beso por dos.
Tengo un regalo para ustedes, en mi blog esperandolos, besotes!!
ResponderEliminarRecuerdas la Tregua, de Mario Benedetti, donde Laura Avellaneda acepta al viudo que le duplicaba la edad,
ResponderEliminarUna tregua del tiempo y del amor.
besos calidos, Lolita
muaaaaa
El AMOR tiene ramificaciones intensamente necesarias y verdaderas que explican con precisión (amantes de la lectura) de que hablamos cuando hablamos de amor.
ResponderEliminarBesos en plena salida
Bueno, por razones técnicas, creo que mis palabras se fueron quién sabe dónde, pero más o menos decía que todo esto habla del AMOR y de las hermosas y necesarias ramificaciones que se desprenden de su verdadero tronco, como la confianza, el bienestar (bien estar, sentirse bien, y sea estar bien con uno mismo o con quien tenemos al lado).
ResponderEliminarEl que quiere amor... ya sabe cómo debe ser el árbol al que treparse.
Besos arrojados desde las ramas más altas
Ja ja ja... Si, los que pintamos canas somos así. Si quien uno tiene a su lado no es feliz, no podemos ser felices nosotros tampoco, eso es de púberes temerosos.
ResponderEliminarQue bueno que te dejen salir... Así uno tiene ganas de volver!
ResponderEliminarbesos!
D