Frágil, inocente, ingenua, dulce, ilusionada, tierna, crédula y esperanzada.
Preguntona, arrebatada, curiosa, inteligente, observadora, ingeniosa, aplicada y desenvuelta.
Y la maravilla consistía en que debajo de esa prodigiosa niña-adolescente subyacía, aletargada –dormida como las princesas de los cuentos esperando a que la despierten con un beso–, la mujer.

Yo fui testigo y tuve el privilegio de estar junto a ella, un caluroso día de sol radiante, cuando despertó.
Y por más que acá, en este espacio, ella y yo juguemos con las palabras, o que siga juntando figuras de ositos para regalarme, ya no es esa nenita triste que buscaba aferrarse al primer afecto, viniera de quien viniese, para salir de ese lóbrego lugar donde estaba prisionera.
Esa muchachita sorprendente que se extasiaba con la imagen de un beso en los labios, que se dejaba llevar por la ensoñación de un abrazo, que registraba día a día –con su pulcra letra manuscrita–, sus dolores y sus tristezas y plasmaba en palabras sus anhelos e ilusiones, hoy se ha transformado, como la oruga en crisálida, como el capullo en flor, como la flor en fruto, en una hermosa mujer.
Y la transformación, como el capullo que muta hasta convertirse en flor, fue mi privilegio. Un regalo que, sin desearlo ni esperarlo, me hizo la vida.
Por eso hoy, acá, en este rincón que compartimos, en este día tan significativo, quiero rendir mi sentido homenaje a Lolita... LA MUJER.
Así, con mayúsculas.
La que es capaz de enfrentar a sus propios miedos, y a la injusticia. A la impotencia y la crueldad. Al dolor y a la incertidumbre.
La del corazón generoso, el abrazo cálido, el oído atento y la palabra sensata.
La de los ojos chispeantes, la mirada intensa, la sonrisa franca, los labios dulces, la caricia tierna, el beso apasionado y el cuerpo dispuesto.
Y con mi reconocimiento, el deseo genuino de que más allá de mí –y de lo que Dios y el destino nos tengan reservado–, pueda ella gozar de una larga vida, salpicada por esas chispitas de felicidad que le dan sentido a nuestra existencia.
Hágase extensivo éste, mi deseo, a todas las mujeres que lean estas palabras.
Que así sea.
El Profesor
Foto: © Martin Kovalik
Que lindo lo que le escribes a tu Lo!...
ResponderEliminarComo se nota que la queres mucho
Saludos...
Y luchen por que la vida de ambos se vea llena de esas chispitas de felicidad...
Mi amor: Qué grata sorpresa encontrar un escrito así en mi día. No sabés lo que significa para mí. Por medio de estos pequeños detalles me doy cuenta cuanto me amas y la sinceridad de tus palabras cuando me lo dices, porque no sólo lo dices, también lo demuestras cada día con tus actos.
ResponderEliminarEs cierto lo que describes en el texto, antes de conocerte me faltaba un poquito de vida, me faltaban algunas sonrisas y carcajadas. Hoy es totalmente distinto. Hoy sonrío cada mañana al despertar por el simple hecho de saber que eres parte de mi vida.
Creo que siempre te estuve esperando. Y hoy ya estás conmigo. Sos el mejor regalo que la vida pudo haberme hecho.
Te amo con toda la intensidad de mi corazón
y como te digo siempre: te amo hasta el horizonte (porque el horizonte no tiene fin y nunca se acaba)
Tu Lolita - mujer.
Lindo Homenaje Profesor...cuidemela, que vale mucho !
ResponderEliminarBesitos dulces a ambos..
My bonito.
ResponderEliminarSaludos
Que decir luego de leer tal maravilla. Precioso y emotivo.
ResponderEliminarBesos a Lolis en su día y mis saludos al profesor.:-)
Vivan las mujeres! y mas en este dia!
ResponderEliminarMuchas gracias Profesor, tiernisimo con su Lolita *u*
ResponderEliminarfelicidades!!!!
ResponderEliminarLa verdad es que te puedes sentir afortunado, ser testigo de excepción del amanecer de una mujer y encima verlo y darse cuenta...buf
ResponderEliminarBesicos
que hermoso lo que le escribió, Profesor!
ResponderEliminary feliz día para vos Lolita!!
besotes
Pasa por mi blog. tienes unos cuantos regalitos.
ResponderEliminarbesos
Precioso, profesor.
ResponderEliminarMe has emocionado con tus palabras hacia Lolita, como la amas.
Gracias por ese homenaje tan lindo y compartirlo con nosotras...la mujer.
Un abrazo, y un beso para tu Lolita.
Gracias por tu comentario en mi blog,será un placer agregarte a mi lista Brilli-Brilli.
ResponderEliminarBesos
Mujer... La mas bella creación que tenemos en este mundo!
ResponderEliminarBesos y abrazos para ambos!!!
Y viva el amor!!!!
Me encanta la literatura de este blog, me encanta me encanta!
ResponderEliminarCon respecto al post anterior, que situación dificil!espero que la hayan podido sobrellevar...
tengo una relfexión, cuando Lolita fue al médico, la ginecóloga le dijo algo así como "¡qué buen novio!" por lo preocupado y atento que es el profesor... Ahora, sabiendo su edad, las abogadas no pudieron más que criticarlo y desaprobar la situación. yo creo que gracias a los prejuicios no podemos (y digo podemos porque quién no ha tenido prejuicios?-en temas variados me refiero)ver objetivamente. Pareciera que, visto desde la médica y las abogadas el profesor sea en realidad oveja y lobo...
Un saludo!
CI: Muy buena y perspicaz su observación.
ResponderEliminarEs un orgullo para nosotros que usted halague nuestro blog. Muchas gracias por visitarnos y dejar sus comentrarios.
Un beso grande.
Lolita
No caben dudas que la celebración del día de la mujer (que sabemos es todos los días) gracias al Profe y su forma de ser, hizo que Lolita lo disfrute como la MUJER que es.
ResponderEliminarPorque alguien podrá discutir su edad, pero su corazón...
Quién puede discutir a su corazón?
Abrazo privilegiado Profe y un beso especial para Loli