Me gusta cuando sale de bañarse, con la piel fresquita y perfumada y se viste elegante para llevarme a cenar fuera.
Me agrada acompañarlo al supermercado a hacer la compra porque me da con el gusto si le pido palmitos, dulce de leche, cerezas para comer juntos de postre o cereales azucarados para el desayuno.
Me deleita que me cuente historias y anécdotas de su pasado y me mueste fotos –algunas en blanco y negro–, para que conozca a sus padres y abuelos y sepa cómo era él de pequeño.
Me emociona el corazón ver como alza en brazos a una de sus nietitas y la ternura con que mira a los bebés. Sé que fue un muy buen padre antes, lo vi en sus hijos. Quizás sea un excelente padre mayor algún día.
Me encanta cómo cocina cosas ricas para mí y me sirve como a una princesita.
Me gusta saber que siempre está disponible para el amor y los mimos y que en cualquier momento puedo interrumpir su trabajo unos minutos para sentarme en sus rodillas y pedirle que me diga cosas románticas al oído.
Me atrae su forma de ser, su manera suelta, desvergonzada, desestructurada y simpática. Su risa en cualquier lugar y sus bromas espontáneas.
Me agrada acompañarlo al supermercado a hacer la compra porque me da con el gusto si le pido palmitos, dulce de leche, cerezas para comer juntos de postre o cereales azucarados para el desayuno.
Me deleita que me cuente historias y anécdotas de su pasado y me mueste fotos –algunas en blanco y negro–, para que conozca a sus padres y abuelos y sepa cómo era él de pequeño.
Me emociona el corazón ver como alza en brazos a una de sus nietitas y la ternura con que mira a los bebés. Sé que fue un muy buen padre antes, lo vi en sus hijos. Quizás sea un excelente padre mayor algún día.
Me encanta cómo cocina cosas ricas para mí y me sirve como a una princesita.
Me gusta saber que siempre está disponible para el amor y los mimos y que en cualquier momento puedo interrumpir su trabajo unos minutos para sentarme en sus rodillas y pedirle que me diga cosas románticas al oído.
Me atrae su forma de ser, su manera suelta, desvergonzada, desestructurada y simpática. Su risa en cualquier lugar y sus bromas espontáneas.

Me gusta cuando me compra cadenitas para el tobillo, me lleva a elegir perfumes y me enseña cuál va mejor con mi piel o cuando nos quedamos mirando en las vidrieras de las joyerías un par de relojes para pareja o anillos de compromiso.
Me emociona que siga mis juegos, que sea cómplice de mis travesuras, que me busque cuando me escondo y me sorprenda en la calle cuando pienso que por querer ocultarme lo he perdido de vista.
Me gusta todo de mi amor. Confieso que ni siquiera me molesta que convierta el baño en la sala de lectura... siempre y cuando no demore demasiado.
Lolita
Es tuyo ese hombre...
ResponderEliminarCuando se está enamorada hasta los defectos los vemos como virtudes querida Lolita..
ResponderEliminarbesos dulces guapa.
Que amor más dulce se entregan.
ResponderEliminarMe llena de ternura.
Besos, cuidate y cuidalo... como siempre.
Es un gusto que puedas apreciar las buenas virtudes de la persona que tenés a tu lado y que amás con todo su corazón y latidos.
ResponderEliminarBesos que gusten