
–¿Qué quieres que te cuente?
–Todo.
–¿Todo? Lleva mucho tiempo contar todo.
–Tengo tiempo.
–Yo no sé si tenga tanto como tú, dulce niña mía.
–Entonces te pido que te lo hagas... porque es tanto lo que me gusta escucharte, que a veces siento que podría pasarme horas, días, meses acá sentada, para que me cuentes.
–Ahá... Bueno, entonces escucha: hace muchos, muchos años, cuando tus padres aún no se habían conocido...
Cuando se sienta en el suelo, dispuesta a escuchar mis historias, me resulta imposible decirle que no a Lolita.
El Profesor
Foto: © by Miraon
–Todo.
–¿Todo? Lleva mucho tiempo contar todo.
–Tengo tiempo.
–Yo no sé si tenga tanto como tú, dulce niña mía.
–Entonces te pido que te lo hagas... porque es tanto lo que me gusta escucharte, que a veces siento que podría pasarme horas, días, meses acá sentada, para que me cuentes.
–Ahá... Bueno, entonces escucha: hace muchos, muchos años, cuando tus padres aún no se habían conocido...
Cuando se sienta en el suelo, dispuesta a escuchar mis historias, me resulta imposible decirle que no a Lolita.
El Profesor
Foto: © by Miraon
SIEMPRE SE DESEA SABER EL PASADO DE TU AMOR PARA NO REPETIR LOS FALLOS EN UN FUTURO.
ResponderEliminarSaludosss
Si alguna persona se sienta a eschucharte es uno de los pocos placeres y privilegios que puede un ser humano tener en la vida, si encima se llama Lolita creo que es un orgasmo para la imaginación de cualquiera.
ResponderEliminarAqui hay un gran trabajo editado.
Un cordial saludo.