
Lo amé desde el primer día, conociendo su historia pasada, sus heridas abiertas, su experiencia vivida, sus alegrías y tristezas. Lo amé aceptándolo tal cual era y sin pretender que fuera diferente.
Lo amo porque es un hombre maravilloso, porque es paciente, comprensivo, cariñoso, dulce y soñador, porque se preocupa por mí, se compromete y me escucha con atención, interés. Porque me respeta, porque confía en mí y me ama como soy y me hace sentir hermosa dondequiera que esté.
Lo amo porque tiene el corazón noble y generoso, porque se muestra indefenso, auténtico y se entrega vulnerable como niño a mi amor, porque es sensible y no se averguenza de llorar en mis brazos.
Lo amo cuando me contagia su risa, cuando me dice cosas bonitas al oído o me toma de la mano mientras caminamos por la calle.
Lo amo cuando tiene detalles conmigo, recuerda lo que alguna vez le dije y tiene en cuenta mis gustos y preferencias.
Lo amo por ser como es, por el interés que pone en mí, el cariño y la ternura con que me trata y porque hace que me sienta libre.
Lo amo con locura, con pasión, con intenso sentimiento, con entrega, con veneración, con entusiasmo adolescente, con libertad, con sinceridad y dedicación.
Lo amo sin límites, sin fronteras, sin horizontes, sin tiempo y espacio, sin condiciones ni acotadas razones.
Lo amo para ser y hacerlo feliz, para no abandonar la magia de este sueño, para que mi corazón pertenezca al hombre correcto y para que ambos gozemos del privilegio del verdadero y profundo amor.
Su amor ha transformado mi vida, ha dejado impregnada mi alma y mi corazón de los más bellos sentimientos y emociones. Su amor me redime, endulza toda mi existencia, me da un motivo para vivir alegre, me conmueve y me ayuda a ser cada día más feliz.
Y con todo esto, ¿cómo no amarlo? Si es el hombre que siempre soñé...
Lolita
Lo amo cuando me contagia su risa, cuando me dice cosas bonitas al oído o me toma de la mano mientras caminamos por la calle.
Lo amo cuando tiene detalles conmigo, recuerda lo que alguna vez le dije y tiene en cuenta mis gustos y preferencias.
Lo amo por ser como es, por el interés que pone en mí, el cariño y la ternura con que me trata y porque hace que me sienta libre.
Lo amo con locura, con pasión, con intenso sentimiento, con entrega, con veneración, con entusiasmo adolescente, con libertad, con sinceridad y dedicación.
Lo amo sin límites, sin fronteras, sin horizontes, sin tiempo y espacio, sin condiciones ni acotadas razones.
Lo amo para ser y hacerlo feliz, para no abandonar la magia de este sueño, para que mi corazón pertenezca al hombre correcto y para que ambos gozemos del privilegio del verdadero y profundo amor.
Su amor ha transformado mi vida, ha dejado impregnada mi alma y mi corazón de los más bellos sentimientos y emociones. Su amor me redime, endulza toda mi existencia, me da un motivo para vivir alegre, me conmueve y me ayuda a ser cada día más feliz.
Y con todo esto, ¿cómo no amarlo? Si es el hombre que siempre soñé...
Lolita
Foto: Sacha_Hüttenhain
Gracias por ese amor, Loli.
ResponderEliminarMirá cuándo escribiste esto... hace ya casi un año.
Y acá estamos, renovando día a día nuestro compromiso del corazón.
Te quiero, Lolita.
Te amo, Princesita.
El Profesor